Inolvidable 5 Naciones
No, no me equivoqué. Por supuesto sé que ahora- desde el 2000- se juega el "Torneo de las Seis Naciones". Los históricos protagonistas ( Gales, Irlanda, Inglaterra, Escocia y Francia) aceptaron el concurso de Italia, en el nuevo milenio. ¿Por qué? Porque valÃa incorporar otro seleccionado del continente europeo, aparte de los galos.
La otra razón fue que, con seis seleccionados, no habÃa descanso obligado para uno de ellos. Lo mismo pasará , desde 2012, en el "Tri Nations" cuando irrumpan Los Pumas.
Los seguidores jóvenes del rugby no saben cuánto significó el "Torneo de las Cinco Naciones" para los argentinos que amamos este deporte . Como no habÃa televisión por satélite, ni Internet, ni "You Tube", todo lo que sucedÃa en el Viejo Mundo era especial, grandioso. Recuerdo que, cuando vi por primera vez el legendario match entre Barbarians y los All Blacks, en 1973, quedé impactado. HabÃa visto, prácticamente, el rugby perfecto. Ataques de un lado al otro, pocas interrupciones del referà (francés, por otra parte) y una sucesión de pases que transformaron a este cotejo internacional en " El partido del siglo" o- como lo bautizaron los británicos- "The Great Match".
Va de suyo que los hombres de las islas del PacÃfico Sur no participaban en el "Five Nations" ( eran pocos los que dejaban Nueva Zelandia o Australia . Lo hacÃan, únicamente, los que podÃan estudiar en Cambridge o en Oxford) y, por lo tanto, a nosotros nos quedaba admirar a los europeos que integraban "Barbarians", ese equipo que, por invitación, reunÃa a los mejores de Europa.
En 1973 se produjo un suceso excepcional en el rugby y, seguramente, en el deporte internacional: Los cinco seleccionados del "Five Nations" fueron campeones porque ganaron como locales y perdieron como visitantes. Este inusual resultado le dio más importancia a la gira de los All Blacks, planeada para el final de esa temporada.
Como sucedÃa siempre , el último test -match se hizo en el estadio Arms Park, en Cardiff, donde los "Barbarians" eran locales pues incluyó a los mejores jugadores de las Islas Británicas e Irlanda. Pasaron a la historia, además, porque fueron derrotados los mÃticos neocelandeses, también formidables protagonistas de ese memorable partido.
Esa tarde de Cardiff- en 1973- reunió a figuras como Gareth Edwards, Phil Bennett, Fergus Slattery , Mike Gibson o Willie John Mc Bride, algunos de los jugadores más brillantes que participaron en el "Five Nations". Ellos también se transformaron en personajes sobresalientes para fanáticos del rugby como nosotros, nativos de un exótico paÃs, ubicado al sur de América.
La fascinación por el Torneo de las Cinco Naciones habÃa nacido antes porque era el único certamen importante, que otorgaba puntos. No existÃan el Mundial, el "Tri Nations", el "Super 12", el Campeonato Europeo. Sólo se hacÃan las competencias de cada paÃs pues la International Board, dominada por los británicos, no querÃa saber nada con la organización de un Mundial.
Nuestros ojos apuntaban a las "British Islands" y, cuando comenzaron a viajar al Viejo Mundo los clubes argentinos era imperativo presenciar un partido del Cinco Naciones. Los primeros fueron los de Deportiva Francesa ( en 1954 y 1960) y Atlético de San Isidro ( en 1962/63 ) . Nosotros, los de CASI , descubrimos la "fascinación" (nunca tan ajustado un término) cuando concurrimos al estadio Arms Park, en Cardiff, a comienzos de 1963, cuando los galeses recibieron a Inglaterra. Todo nos deslumbró: los cantos del público, el campo de juego nevado y con hielo, el rigor de los tackles, el "Tercer Tiempo", donde todos estaban borrachos.
Desde esa primera vez que presencié un match de las "Cinco Naciones" procuré ver otros, cuando tuve la suerte de viajar a Europa en años siguientes. Durante más de veinte años, continuó como el único referente del rugby superlativo, aun cuando estuve en Sudáfrica, Nueva Zelandia o Australia . Recién en 1987 cambió la situación: Finalmente la International Board resolvió organizar una Copa del Mundo, a la que bautizó "William Webb Ellis" , en recuerdo y homenaje al presunto "inventor" del rugby.
Pocos años después, en el 2000, nació el "Six Nations" y todo fue diferente. PrevalecÃan los contratos de televisión y el rugby se hizo profesional. Quedó atrás lo "mÃtico" y se impuso lo material . Se achicaron las distancias y, gracias a leyes curiosas, algunos neocelandeses integraron los seleccionados de Escocia o Inglaterra; argentinos en el de Italia y sudafricanos en el de Francia.
Para mÃ, con recuerdos y nostalgias de un rugby que desapareció, valoro todavÃa a aquel rugby amateur, el de héroes como los franceses Serge Blanco, Phillippe Sella, Amedée Domenech, Robert Paparemborde, Jean Pierre Rives; los ingleses Peter Wheeler, Wade Dooley; los escoceses David Sole, Ian McLauchlan, Ian Milne; los irlandeses Mike Gibson, Willie John Mc Bride , Fergus Slattery; los galeses J.P.R. Williams, Barry John y, principalmente, el mejor de todos los tiempos: Gareth Edwards.
Estos nombres se fueron, como las hojas que se lleva el viento. Pero estos protagonistas excepcionales del Torneo de las Cinco Naciones me hicieron un apasionado por el rugby. Ahora, con tanta preparación técnica atlética, hay más dinámica pero se perdió el misterio. Los "dioses" ya no están; quedan dignos hombres que juegan al rugby por dinero.






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