Rugby de todas partes

Finalizó la "ventana" de noviembre y se pueden sacar algunas conclusiones. También podemos analizar lo que sucede en el rugby internacional y en el argentino, aun cuando se aproxima la pausa de fin de año.



Atención con Escocia e Inglaterra: Ya se sabe que serán rivales del seleccionado argentino en el próximo Mundial de 2011. Los jugadores de la "Home Union", los ingleses , perdieron 26-16 contra los All Blacks, después de jugar muy bien. Sólo cayeron porque, sencillamente, los hombres de negro son mejores.

En los siguientes duelos europeos irrumpió lo mejor de Inglaterra: con un desempeño excelente, batió a Australia 35-18 y a Samoa 26-13. Desarrollaron un rugby de ataque, con la participación de todos sus hombres. Un estilo muy distinto al de nuestros Pumas. Su única derrota fue contra Sudáfrica, por 21-11. Sin embargo, si el choque " mundialista" se hiciera en estos finales de 2010, los argentinos no tendrían chances ante los ingleses.

El otro país que preocupa es Escocia. Lo consideramos el más débil de la Gran Bretaña pero nos superó dos veces en esta temporada. Fue apabullado por los poderosos All Blacks por 49-3 y no se amilanó. Una semana más tarde dio la sorpresa y venció a Sudáfrica , último campeón mundial, 21-17. Escocia puso el alma, mostró solidez en sus delanteros y, como Inglaterra, desplegó un rugby de ataque, donde la pelota corría de mano en mano. La alegría de los hombres de "kilts" se mantuvo siete días más tarde: Sumaron otro éxito y derrotaron a Samoa 19-16.

Lo más destacable es que ingleses y escoceses evolucionaron y despliegan un rugby moderno. Los Pumas, por el contrario, no dieron un paso adelante.

La importancia de los "sevens": Es la forma de rugby más aceptada. Aunque entre nosotros es una recreación, el mundo acepta su vistosidad. Fue uno de las disciplinas más seguidas en los Juegos de Asia y la IRB ( International Rugby Board) calcula que, en los certámenes de la temporada 2010/11, asistirán a los torneos 500.000 aficionados. En el circuito anterior, el de 2009/2010 ,se registraron en los estadios el ingreso de 471.000 espectadores.
El recorrido es vasto y toca distintos continentes. Ya se disputó el "Seven" de Dubai y los protagonistas están en George, Sudáfrica, para el segundo choque entre los mejores del rugby de 14 minutos por partido. El viaje continuará en Nueva Zelandia (4/5 de febrero), en Estados Unidos ( 12/13 de febrero), Hong Kong ( 25/27 de marzo), Australia ( 2/3 de abril) , Inglaterra ( 21/22 de mayo) y, por último, en el país donde nació el rugby de 7 hombres: Escocia ( 28/29 de mayo).

Los Pumas no jugaron bien en Dubai en la primera jornada. Perdieron los tres partidos, con un resultado curioso por parte de los oponentes: todos le marcaron 24 tantos a los argentinos: 24-14 contra Zimbabwe; 24-19 ante Estados Unidos; 24-19 frente a los célebres All Blacks. Esas caídas los ubicaron en la rueda consuelo, el "Bowl" o Copa de Bronce. Por suerte hubo una reacción y nuestros muchachos triunfaron en los tres compromisos: 43-0 a Kenia; 31-7 a Rusia y, lo que significó el desquite del primer día, derrotaron a Zimbabwe 21-0
Algunos argentinos son inexpertos, pero poseen calidad para el rugby de siete. Francisco Merello, Santiago Bottini y Gonzalo Gutiérrez Taboada, por nombrar sólo a tres, son capaces de seguir los pasos de Gómez Cora o de Fernández Lobbe, que llegaron a la final de un Mundial de "seven".

El récord de Carter: Extraordinario medio-apertura, admirado por hombres y mujeres porque, a sus notables condiciones, le suma su apostura. Daniel Carter, el N° 10 de los All Blacks , fue un hombre clave en 20 "test-matches" disputados y ganados en sus giras europeas. Sólo lo supera Richie Mc Caw, el fenomenal tercera línea y capitán, que fue protagonista en 23 sucesivas victorias en el Viejo Mundo, desde 2002.

El eficiente Carter tenía una obsesión en 2010: superar el récord mundial de Jonny Wilkinson, el pateador inglés, en test-matches. El neocelandés era el líder como convertidor en 2010 , con 182 tantos; ocho más que el sudafricano Morne Steyn. Pero su objetivo no se conformaba con la eficacia en una temporada; buscaba batir a Wilkinson.

Le quedaba una sola oportunidad, en la llave de noviembre: El duelo contra Gales. Toda su patria lejana estaba expectante por el rendimiento de su estrella. Sufrieron bastante porque, inicialmente , Daniel falló dos penales y los galeses no cometían errores . Pero, cuando afinó su puntería en otros intentos a los postes , "Danny" consiguió la hazaña: ahora es el "recordman" mundial y supera al gran "Jonny" por 10 puntos. El neocelandés sumó 1188 ; el inglés se quedó en 1178.
Será interesantísimo ver la disputa con los pies entre estos dos jugadores, durante el Mundial de Nueva Zelandia, el año próximo.

Enojos por el scrum: Una nota publicada en la página " RugbyEnews" lleva este título "Scrums to the scrapheap" que , en una traducción libre, quiere decir " El scrum al tacho de basura".¿Por qué son tan despectivos? Porque, en la ventana de noviembre, todos quedaron disconformes por las decisiones de los referís en los scrums.

Hasta las últimas modificaciones a esta formación fija, establecidas para proteger a los jugadores, se mantenía este antiguo concepto: " Si no cuenta con una buena primera línea, no tiene un equipo de rugby". Pareciera que esa defensa de los pilares y hookers, no vale en estos días. ¿Por qué? Porque los jueces castigan al pack de forwards que avanza en el scrum, pues se piensa que no actúan correctamente.

Carecería de importancia ser más sólido que el rival en esa formación fija pues los árbitros cortan el avance y cobran penales. Se afirmó que " el problema aparece cuando es el oponente el que arroja la pelota al medio de las primeras líneas. Si el que no tira lo hace retroceder, llega el penal.".

¿Cuál sería la solución, si los referís no se ponen de acuerdo? Dejar que el lanzador saque la pelota, sin oposición del rival. Para muchos, esta posibilidad le quitaría esencia al scrum, donde siempre se habló de " la batalla" en esa alternativa de este deporte. En definitiva, es necesario que se legisle bien y que no dependa de la interpretación arbitraria del juez la solución de un scrum. Aunque no sea un propósito manifiesto, la actitud de los jueces internacionales acercan cada vez más al "Rugby Union" - el nuestro, el de 15 jugadores por bando- al "Rugby League" - el de 13 hombres- donde el scrum sólo sirve para poner en juego a la "ovalada".