Las imbatibles

Es curiosa la discriminación que se produce entre el hockey femenino con otros deportes de contacto físico, también practicados por damas. Mientras se admira a Las Leonas por sus destrezas y su belleza; otras chicas no merecen los mismos halagos y consideración. ¿A qué me refiero? Al rechazo que provocan el rugby, la lucha, el handball o el basket - por nombrar sólo algunas disciplinas- cuando las protagonistas son mujeres. Claro, esto sucede en nuestro país machista, que admite y admira a las muchachas hockistas y, por el contrario, muestra desdén hacia otras deportistas.



Es curiosa la discriminación que se produce entre el hockey femenino con otros deportes de contacto físico, también practicados por damas . Mientras se admira a Las Leonas por sus destrezas y su belleza; otras chicas no merecen los mismos halagos y consideración. ¿A qué me refiero? Al rechazo que provocan el rugby, la lucha, el handball o el basket - por nombrar sólo algunas disciplinas- cuando las protagonistas son mujeres. Claro, esto sucede en nuestro país machista, que admite y admira a las muchachas hockistas y, por el contrario, muestra desdén hacia otras deportistas.

Esta certeza la viví en los Juegos Olímpicos, en los Panamericanos o , en estos días, cuando se disputó el Mundial de Rugby femenino. Los comentarios que escuché siempre fueron burlescos y apuntaban hacia la robustez de muchas protagonistas del certamen disputado en Londres, Inglaterra. Lo curioso es que casi ninguno de los varones que opinaron sobre las féminas rugbistas las conocían.

La realidad fue distinta. Por caso, la dama elegida por la IRB ( International Rugby Board) como "Women Personality of the year 2010" fue la neocelandesa Carla Hohepa, de origen maorí y muy hermosa. Carla, además, fue una de las que más tries marcó en el Mundial: 7 conquistas, las mismas que anotó la canadiense Heather Moyse.

Hohepa, juega de wing y atrajo las miradas de todos los varones, no sólo por su velocidad y solvencia para esquivar a las rivales, sino también por su belleza. Ella fue, además , la cara de un equipo sobresaliente: las "Black Ferns" ( las "hojas o helechos negros") , las muchachas del seleccionado femenino de Nueva Zelandia , campeón mundial por cuarta vez consecutiva.

La International Board también tuvo en cuenta a otras damas: La inglesa Maggie Alphonsi, la más potente entre las nominadas. Se desempeña como wing-forward y, en el máximo torneo femenino, superó cualquier oposición cuando arrancaba al lado de la formaciones. Su vigor la hizo acreedora al título de "Maggie the Machine". ¡Ah! A pesar de ser robusta, la británica es linda.

Nicole Beck, la jugadora más joven entre las nominadas, fue la más destacada de las "Wallaroos", las australianas. Campeona mundial de Seven, Nicole asombró como pateadora y por su tackle también en el rugby de 15. Una integrante de la línea de tres cuartos magnífica en los ataques y, principalmente, en la defensa.

Como Inglaterra organizó el Mundial Femenino, otra dama británica fue considerada una de las mejores. Se trató de Danielle Waterman, un ejemplo del coraje y de la determinación. Nueve meses antes se lesionó los ligamentos del cuello y, aunque los médicos creían que no se recuperaría, volvió a las canchas y fue importantísima en la victoria ante Estados Unidos ( marcó dos tries) y una barrera contra Australia , cuando se enfrentaron en la semifinal.


Quise mencionar a las jugadoras sobresalientes del torneo de la IRB para no destacar solamente a las neocelandesas. Como los "All Blacks" varones, en este año 2010, sus representantes del mal llamado "sexo débil" son las mejores y conservaron su récord: invictas en cuatro mundiales. Las chicas de "Las Antípodas" llevan ganados 19 partidos consecutivos, en los últimos cuatro magnos torneos de la IRB .

En la rueda inicial, batieron 55-3 a Sudáfrica, 32-5 a Australia y 41-8 a Gales. Después, en la semifinal, también apabulló a Francia: victoria de las "Black Ferns" por 45-7. Los resultados destacan su poderío y parecía, antes del match final, que ganarían sin apuros el campeonato. Sin embargo, no fue así.

Nosotros ya dimos noticias de la exigente preparación de las chicas inglesas para el Mundial. Eran locales y aspiraban destronar a las neocelandesas y quitarles el invicto. Eso no sucedió pero estuvieron muy cerca.

Las muchachas británicas, antes de chocar contra las "Black Ferns" en el desenlace , enfrentaron a Australia en la semifinal. Las "Wallaroos" eran las campeonas del último Seven , donde habían brillado por su velocidad y solvencia en el manejo de la pelota . En el rugby de 15, encontraron una pared ante las locales. Inglaterra le cerró todos los caminos y, apoyadas en el dominio de sus forwards, frenaron las destrezas para los ataques de las australianas. El tanteador fue 15-0 y las dueñas de casa se ganaron el derecho de luchar por el codiciado título de campeonas.

El poderío neocelandés no fue suficiente para doblegar, sin esfuerzo, a las inglesas. El partido decisivo fue presenciado por una multitud: 13.253 espectadores, que cubrieron todos los sectores del estadio Twickenham Stoop . Esos asistentes admiraron la entrega plena de todas las jugadoras. Nueva Zelandia sólo alcanzó el triunfo al final, gracias a un penal de su pateadora, la insider Kelly Brazier. Hasta ese momento, estaban empatadas 10-10, después de un try de la maorí Carla Hohepa , convertido por Kelly Brazier. Esta eficaz convertidora, además, embocó otro penal.

Las inglesas no se quedaron atrás. Katy McLean convirtió un penal y la conversión del try de la winger Charlotte Barras. Fueron 10 tantos y, como ya detallamos, la diferencia la hizo la puntería de la neocelandesa Brazier.

Con un partidazo finalizó el Mundial de Rugby femenino 2010. Las "Black Ferns" mantuvieron su condición de imbatibles pero las locales también quedaron satisfechas. Las restantes competidoras, aunque no se llevaron los aplausos, demostraron que el rugby de chicas crece , mejora su nivel y merece respeto.